TRAVESÍA DE CUIVO-MORTERO DE ASTRANA

El acceso tanto al Cuivo como al Mortero se realiza desde el pueblecillo de Astrana, cercano al pueblo de La Gándara. La travesía tiene un desnivel de 269 m y un recorrido aproximado de 2 km

Datos técnicos:

Nivel de dificultad: 3 (medio) https://coronaborealmp.com/clasificacion-nivel-de-dificultad-de-cuevas/

undefinedÉpoca:Primavera, verano y otoño
undefinedDuración actividad1:6 horas y media
undefinedAproximación2:15 minutos
undefinedRetorno:15 minutos
undefinedViaje desde Velilla3:2 horas y 30 minutos
undefinedDuración total4:9 horas y media
undefinedEdad mínima:15 años
(1): duración estimada para 10 personas
(2): duración desde el aparcamiento hasta el inicio de la actividad
(3): opción de quedar en el destino.
(4): incluye retorno a Velilla del Río Carrión.

Tarifas:

GruposPrecio por persona
1 persona380 €
2 personas200 €
3 personas150 €

Requisitos:

Tener más de 15 años. Buena condición física, movilidad e informar antes de realizar la actividad de alguna alergia o problema de salud que pueda comprometer la actividad.

Incluye:

Guía profesional con titulación oficial, material técnico individual (casco, neopreno, escarpines, arnes, material de progresión vertical y frontal). Seguro de Responsabilidad Civil y Accidentes y transporte.

Material complementario a llevar:

Botas de agua o similar, ropa usada (para ensuciar), prenda de abrigo, toalla, muda y ropa de cambio para después de la actividad.

No incluye:

Comida, agua, alojamiento o ninguna otra cosa que no aparezca en el apartado incluye. Durante la actividad se podrá comer algún tipo de alimento energético y agua. Una vez acabada la actividad se podrá comer la comida llevada por los participantes por su cuenta. En todo momento se mantendrán limpio la cueva como el lugar donde se coma.

Recorrido

Yendo de tranquilos son unas 7 horas y no es demasiado exigente a lo que se refiere en técnica ni forma física. Forma parte del Sistema del Mortillano, el de mayor desarrollo de toda España, con 132 km, apareciendo en un orgulloso puesto nº 13 entre los sistemas de mayor desarrollo a nivel mundial. Empezamos con un pozo de 13 metros, con pasamanos para asegurarse y cadena para reunión. Este pozo nos sumerge en el país de los tritones y ranas de amenazadores colores, que generación tras generación se han acostumbrado a los espeleólogos. ¡¡Cuidado para no pisadlos! Descendemos por un caos de bloques, buscando lo evidente, lo que nos lleva a unas galerías con forma de meandro donde la progresión es muy cómoda. Seguimos avanzando siguiendo el río, con muy poca agua en esta parte. La galería, poco a poco, va adquiriendo más forma de meandro, estrechándose, aunque el avance es muy cómodo. Travesía que exigirá al aventurero su mejor forma física y algo de experiencia en aventuras similares.